Mostrando entradas con la etiqueta Club Social Alejandro Korn. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Club Social Alejandro Korn. Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de noviembre de 2010

Un día de básquet en la zona sur

Llegué al Club Deportivo San Vicente después de caminar solo cinco cuadras (distancia de mi casa al club), con la ilusión de ver buenos partidos de básquet. Era la final del Torneo de Clubes y se suponía que los encuentros serían atractivos. Cuando entré al establecimiento ya se estaba disputando el partido por el tercer lugar: Colón enfrentaba al Colegio Santa María. Pero sin dudas las miradas estaban puestas en los dos equipos que estaban haciendo la entrada en calor. El equipo local y el Social de Alejandro Korn.
Tanto el “depo” como el Social tienen un duelo muy particular, ya que en las últimas dos presentaciones de la Liga Metropolitana se enfrentaron y la victoria quedó en manos de las chicas de San Vicente. 

Ya el primer encuentro lo había ganado Colón con un triple perfecto de Dévora Keuchakian, sobre el final. Para sellar el partido 50- 48. Tanto el Club Deportivo como el Social se reunieron en ronda y comenzaron a arengar antes del inicio del primer tiempo. Se veía mucha unión en ambos planteles.
Después de esa previa alentadora, el salto inicial que se dio en el círculo de mitad de cancha, hizo que comenzaran los primeros forcejeos. Lo que demostraba que sería una final durísima.
En los primeros minutos, el Deportivo San Vicente salió con todo, con un juego de ataque impulsado por Rocío Kikoli (capitana del equipo), que convirtió los primeros dos puntos del encuentro.  Si bien todos los intentos del Social fueron bien bloqueados por las chicas sanvicentinas, el ánimo del equipo se mantuvo y las ganas de ganar nunca se perdieron, aunque no pudieron anotar puntos en toda la primera mitad. También fue de la mano con que el resto del primer cuarto y el segundo fueron a puro ritmo y se cometieron muchas faltas, que le estaba poniendo mucha pimienta al juego.


Fue fundamental mantener el ánimo de las jugadoras en el entretiempo, aunque esto solo le sirvió a uno de los equipos, el Social de Alejandro Korn. El eterno rival del Depo salió distinto, se metieron en el partido e igualaron el marcador con grandes corridas de Stephanie Senas. A partir del empate se vivió otro partido, con el Social muy cerca de ganarlo y con el campeón muy erróneo. Las chicas se equivocaban en los pases, en las recepciones y en la línea ofensiva.
Cuando faltaban cinco minutos para el final del partido, una bandeja excelente de la jugadora del conjunto de Alejandro Korn, María Palma les permitió ganar. Mientras tanto, Deportivo buscaba la heroica, pero los pases que daba Vanesa Higuaín nunca llegaron a destino y fueron bloqueados por la buena defensa rival.  



La explosión del plantel del Social fue increible, un desahogo por haber llegado a la final y de haberle ganado a su gran verdugo. Abrazos y llantos, que mostraban el esfuerzo de un año entero. Mientras que del otro lado estaba las juveniles del Deportivo decepcionadas, pero el consuelo de haber hecho un gran año.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Calidad en todos lados


Esta final en los Juegos Sudamericanos, entre Argentina y Brasil, jugada con tanta pasión y con un afán de ganar muy grande, me hizo compararla con un partido que fui a ver el fin de semana. Si bien en aquella ocasión, las jóvenes peleaban la medalla de oro y la de plata y tenían mucho en juego, en el duelo “amistoso” que tuve la oportunidad de ver parecía que se estaban jugando lo mismo.
Las chicas del Club Deportivo San Vicente se enfrentaban a su clásico rival, el Club Social de Alejandro Korn. Seguramente, ninguno de los dos equipos tenía nada que perder porque sólo era un encuentro amistoso. Pero ellas no lo entendieron así.  
Desde el arranque, salieron a jugar con rudeza. Defendieron cada pelota como si fuera la última y las corrieron todas. Tanto un equipo como el otro, demostraron las ganas y el sacrificio que ponen hasta en los partidos que no son por los puntos. 
Pero una imagen que me quedo marcada fue el triple que metió desde 7,30 mts Sthepanie Higuaín. Una jugada que arrancó con un drible (picar la pelota) a toda velocidad, y luego una frenada y los tres puntos de Sthepanie, con una gran técnica de lanzamiento. Por que si bien en cualquier partido un jugador puede meter un triple, este fue distinto. Ella le puso su calidad personal e hizo que el encuentro tomara más valor. 
El partido finalizó 58- 40 a favor de las sanvicentinas. Pero lo que verdaderamente dejaron en la cancha fue más que el resultado. La gente allí presente pudo ver buen básquet, como el que habían mostrado las chicas en el Sudamericano en Medellín de este año. Con sus 16 y 17 años  demostraron que atrás se está generando una gran camada, para que el básquet femenino siga creciendo.